La peatonalización de calle Larios en 2002 fue un hecho histórico que ha sido tomado por ejemplo en muchas ciudades, incluso lejos de nuestro entorno. La peatonalización conllevó un cambio en la filosofía del Ayuntamiento respecto al Centro, lo cual ha indudablemente contribuido a acercar la ciudad al siglo XXI.
Muchas veces muchos se preguntan qué llevó al Ayuntamiento a tomar semejante decisión. Cuál fue el motivo por el cual una calle con tantísimo tráfico, de repente iba a ser cerrada sin más al tráfico, y esto vamos a analizar hoy.
La historia la podríamos comenzar en los años 90. La calle Larios vivió, como todas las demás, el aumento del tráfico privado y el aparcamiento de La Marina no aliviaba su situación. A pesar de ser Centro Histórico, era una vía amplia, aunque al estrecharse sus salidas (Granada y Especerías), el tráfico siempre era lento. La bautizada como triple fila no ayudaba, tampoco.


Así pues, el Ayuntamiento planteó una semipeatonalización para la calle, eliminando todo el aparcamiento existente, ganándolo para el peatón. Sí, hemos dicho semipeatonalización, porque la obra en ningún momento iba a ser una peatonalización completa.

El plan era mantener un carril central, debidamente diferenciado, que quedase abierto al tráfico. No demasiado diferente a lo visto en la cercana calle Sancha de Lara.

Así pues, las obras comenzaron tras la Semana Santa de 2002. Calle Cisneros y Especerías, que hasta entonces eran en sentido sólo de salida, se establecieron como sentido de entrada para poder acceder a calle Granada, que no iba a ser afectada por las obras. Durante la Feria de 2002, se tapó provisionalmente la obra con asfalto para poder utilizar la calle. Finalmente, su inauguración fue todo un éxito. La afluencia de público fue tal que se decidió posponer la apertura al tráfico rodado, siendo finalmente cancelada. Por ello, si os fijáis, en la reforma de otras calles peatonales no encontramos un carril tan definido ni aspectos como un paso de peatones en adoquines.

El resto de la historia ya la conocéis. A Larios le siguió calle Granada, Calderería y la Plaza del Siglo, hasta tomar prácticamente todo el Centro, uniéndose a ello el sistema de control de tráfico de acceso. Próxima parada, Alameda Principal.
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