Tanto han evolucionado las líneas o los autobuses en Málaga, también lo han hecho las paradas. Hasta mitad de los 2000 se notaba como el transporte público no era la prioridad para el ayuntamiento, en una ciudad donde si había un bordillo, se podía aparcar. Actualmente disponemos de un sistema muy completo de información al usuario, pero los pasos dados hasta llegar al punto actual han sido varios…
Orígenes
Previamente a la creación de la EMT, la información era bastante escasa. Números de línea, cabeceras con suerte y algún refugio con uralita era lo máximo que podíamos encontrar en las calles de Málaga.


Años 80
En los 80 la cosa avanzó. Con la creación de la EMT encontramos placas de parada más detalladas, con indicación de paradas al estilo «auriculares», con el número de línea en el centro. Además el color indicaba originalmente si era línea estándar (rojo) o de microbús (verde).


También se comenzaron a instalar marquesinas, originalmente más pobres, algunas más elaboradas, hasta el estilo de marquesina oscura con asientos que perduró hasta el cambio por las actuales.

Marquesina en el aeropuerto

Marquesina en el Paseo del Parque, delante del Malaga Palacio.

Las marquesinas que se instalaron en los 90 usaban el mismo estilo, además de incluir unos cilindros naranjas que indicaban el número de la línea.
También se comenzó a emitir avisos al público, para lo que se aprovechaba una chapa en la parte inferior de la parada.


Años 90
Este sistema, sin embargo, ocupaba mucho espacio y a finales de siglo se comenzó su sustitución por las tiras de paradas, por lo cual en una placa de parada cabían hasta cuatro líneas.

El color de estas tiras se solía corresponder con el tipo de bus asignado a la línea, hasta que se generalizó el color corporativo: Primero rojo, para líneas que continuaban con autobuses estándar con el color antiguo (Pegaso 6038). Verde claro, para líneas que empleaban Pegaso 5317 o Iveco 623 (midibuses). Verde pistacho, nuevo color corporativo, para los que usaban Renault Citybus o Mercedes O405GN2.
Años 2000
Finalmente, alrededor de 2004 se cambió al azul del color corporativo actual.

Alrededor de 2005-2006 se empezó a sustituir ese sistema de tira de pegatinas en marquesinas por un sistema muy similar al actual, aprovechando la trasera para el mapa general y presentando las líneas en ventanas. Asimismo, se introdujo el sistema de localización de autobús, para lo que se empezó a informar el código de la parada al usuario.

Años 2010
Llegados a este punto, podríamos decir que llegó el punto de inflexión. Las paradas, relegadas hasta el momento a bahías (con el consecuente problema a la hora de reincorporación al tráfico) o incluso a paradas en mitad de bandas de aparcamiento, comienzan a cobrar importancia. Progresivamente se empiezan a eliminar las bahías, acercando la acera al autobús para hacer más cómodo el acceso y salida del viajero, y facilitar mucho la vida a los usuarios con minusvalía.
Además, la EMT comenzó progresivamente a instalar paneles de información de tiempos de espera, sustituir las marquesinas por las actuales, y los postes de parada por unos nuevos más amplios y con más información, además de iluminación.

Parada Fernando el Católico. Inicialmente era un poste ubicado delante de una banda de aparcamiento. Se retrasó la parada, se eliminó la banda ampliando la acera y se instaló una marquesina.

Parada de Avenida de las Postas. También solían aparcar los coches en el lugar reservado a la parada.
Ocasionalmente, podemos encontrar postes de parada clásicos pero con pegatinas de información actuales. Generalmente se reservan para zonas de excesiva estrechez o paradas provisionales.

Como curiosidad, estos postes tienen una versión previa bastante poco común, que duraron poco tiempo. Podíamos verlos en la Alameda y en una parada de calle La Unión.


Por último, tenemos las paradas provisionales por obra, que únicamente indican la línea.

Dejar una respuesta