Este martes la Junta de Andalucía declarará la ampliación de la línea 2 del Metro de Málaga como «de interés metropolitano», con lo cual buscan evitar los problemas derivados del rechazo del Ayuntamiento de la capital.
Quería aprovechar este hecho para escribir una entrada de opinión sobre dicha ampliación, ya que el Metro es desde hace unos años parte del transporte urbano de Málaga.
¿Qué es lo que está previsto?
Tras el varapalo a la propuesta de metro en superficie por la Alameda y el Parque, la Junta de Andalucía propuso llevar el Metro al civil en superficie, proponiendo varios posibles recorridos.
Finalmente el que ganó fue el de Eugenio Gross. Por tanto la vía empezará en Guadalmedina, bajo la Glorieta Albert Camús, subirá por Armengual de la Mota y girará por Hilera, aflorando a superficie tras el cruce con Alonso de Palencia, y girando a Santa Elena, donde realizará una parada. Continuará por Eugenio Gross, donde hay previstas dos paradas (calle Cataluña y Camino Suárez) y finalizará antes del cruce con Arroyo de los Ángeles, en Blas de Lezo.

Giro de Hilera a calle Santa Elena
En este recorrido se prevén unos dos millones de viajeros con los que compensarán los perdidos por no alcanzar La Malagueta.
¿Qué cambios conllevará?
Todo el eje de Blas de Lezo, Eugenio Gross y Santa Elena perderá todo el aparcamiento del que dispone, y quedarán reducidas a un carril por sentido. A excepción del tramo entre Martínez Maldonado y Eduardo San Martín, que sólo dispondrá de un carril sentido norte.
Esto provocará una pérdida de capacidad de tráfico de este eje notoria.






(Planos cortesía de pocholo75, post en SkyscraperCity)
¿Es necesario?
Se habla mucho de la capacidad del Metro, del número de viajeros potenciales…pero yo me pregunto, ¿es la conexión al Centro una necesidad de ese eje?
La respuesta no es demasiado halagüeña.
En la actualidad, un vecino del área de actuación que quiera ir a Guadalmedina tiene las siguientes opciones:
Línea 7 por Arroyo de los Ángeles hasta C/Hilera,
Línea 6 por Martínez de la Rosa hasta C/Hilera,
Línea C1 por Camino Suárez hasta Vialia/Alameda Principal,
Línea C2 por Martínez de la Rosa hasta Alameda Principal/Vialia,
Líneas 8-21-23-38 por Martínez Maldonado hasta C/Hilera.
Asimismo, si contamos que el viaje es a algún punto de la L2 de Metro, disponemos de la línea 15, que coincide en Princesa con el Metro y circula en paralelo a la Avenida de Velázquez.
Las únicas paradas que podríamos considerar «fuera de alcance», serían las de La Isla, y Palacio de los Deportes.
A mi entender, no cubre ninguna necesidad.
¿Aporta algo?
Aunque una línea no sea necesaria, puede realizar algún tipo de aporte por el cual sea beneficioso. En este caso, la ampliación aporta una reducción de tiempos de espera y de trayecto respecto al autobús, además de supresión de algunos transbordos.
¿Es suficiente?
En mi opinión, depende del precio. Al precio que vamos a pagar, creo que no. Y no hablo exclusivamente de dinero. También hablo de otros factores.
Está previsto el desvío de la línea 15 por Moraima y Morales Villarrubia, por lo que los vecinos de Eugenio Gross perderán las posibilidades de dicha línea.
Además, el proyecto establece estaciones elevadas con un impacto visual terrible. Para no terminar de suscitar el total rechazo, mantienen carriles de circulación, lo que implicará que un carril-bici pase a ser imposible y las aceras menguen aún más en anchura.
Mi sensación es que el proyecto lo han empezado poniendo primero las vías, y después ordenando todo lo demás.
Mi conclusión
Yo creo que la ampliación como concepto es muy bueno, pero el proyecto es pésimo.
Concuerdo con varias líneas generales, pero aún falta mucha preparación para que funcionen.
Por ejemplo, un problema es el tráfico. La ampliación no reduciría prácticamente nada de tráfico, al no conectar con los puntos de origen de éste que atraviesan Eugenio Gross. La propuesta de desvíos lo único que hace es mover los coches de sitio, mayormente por calles con menor capacidad que ya tienen su tráfico propio. Estamos provocando un problema en vez de crear soluciones.
Primero habría que crear conexiones de capacidad alternativas, como finalizar la conexión de Santa Rosa de Lima con Valle-Inclán, o ampliar la capacidad de esa última para prevenir los atascos que se forman diariamente. Como eje norte es necesario realizar antes la ampliación de Huerto de los Claveles y del puente de Armiñán.
Por otro lado, la propia ampliación me parece insuficiente. El simple hecho de ampliarlo al Estadio La Rosaleda incrementaría muchísimo el número de viajeros y sí que quitaría muchos coches de las calles los días de partido. También quedaría más cerca del Civil. Y apenas son unos kilómetros.
Finalmente, el concepto de tranvía por Eugenio Gross, no lo veo mal. Yo la entendería más como línea ramal, que finalizase en el estadio, en una correspondencia con la línea 4, que sí debería ir bajo tierra al norte de la ciudad. Sería una oportunidad para que Eugenio Gross tenga servicio de metro, cosa que de otra forma probablemente nunca tendría.
Yo creo que lo más correcto sería, una vez desviado con garantías el tráfico, peatonalizar la calle completa, segregando de la zona peatonal las vías del Metro. Sería una calle al estilo de Tomás Heredia, permeable al poderla cruzar en coche, de forma que no crearía una barrera. Estaciones integradas en el espacio peatonal, que tomaría todo el resto de la calle en lo que podría ser un nuevo eje comercial revitalizado.
La línea 15 quedaría desviada por obligación, pero en vez de hacerlo por Morales Villarrubia, lo haría por la Avenida de Barcelona y Pelayo. Así, el número de vecinos que pierden la conexión con la línea es bastante menor, además de recuperar la conexión histórica con el Mercado de Bailén.
Y esto es todo por ahora. A todos aquellos que hayáis llegado hasta aquí, muchas gracias por leerme. Os mantendré informado de todas las novedades que tengamos del Metro.
Se agradecerán comentarios con dudas o críticas.
¡Un saludo!
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